Los jaleos que hay en (casi) todas las familias

Parece que las personas que escribimos un blog tenemos vidas maravillosas y perfectas. Y seguramente que son maravillosas, yo por lo menos creo que la mí así lo es. Pero eso no evita que no tengamos problemas, “malos rollos” y complicaciones. Vamos, yo los tengo. Lo que pasa que no los cuento.

¿Y por qué no los cuento? Podría hacerlo, igual que cuento otras cosas. Pues si… podría. Pues no lo hago porque sería puro cotilleo y porque creo que no aporta nada a nadie.

A no ser, que tenga una reflexión de fondo y haga que el que me lea se pare a pensar, se sienta comprendido y apoyado. Entonces sí merece la pena. Y creo que en este tema de las familias, todos conectamos.

Porque todo tenemos familia. Todos; estemos más lejos o más cerca de ella; estemos muy en contacto o muy alejados de ella. Pero todos la tenemos… Y no la elegimos.

Y esa es mi reflexión de hoy. ¿Quién tiene familias perfectas? ¿Perfectas para quien?

Como se dice aquí en Asturias, “en to les cases se cuecen fabes, y en la mía a calderaes”. Que viene a ser algo así como que en todas las casas hay problemas (y en la mía también, por supuesto)

Y no existen las familias perfectas. Cuando no tenemos a la abuela enfadada, tenemos al hermano que se cela, a la madre que la llamamos poco y se queja, al primo que se ha olvido de nosotros para siempre… Yo que sé. Cada familia tiene lo suyo.

Pero es que, chicas y chicos, es la que tenemos. No tenemos otra. Y no es perfecta, pero es la NUESTRA. Con las cosas que nos gustan y con las que no nos gustan. Y, o aceptamos lo que hay y vamos sorteando las olas según vengan, o si vamos contra corriente, nos damos una y otra vez donde rompen las olas.

Y miramos lo de los demás creyendo que sus familias son mejores,porque parece que no tienen problemas. Dejemos de compararnos y de mirar a los demás y miremos a nosotros mismos y busquemos en qué podemos cambiar nosotros para sentirnos mejor.

Y más de uno dirá; “¿Yo?. ¿Cambiar yo? Que cambien ellos, que son unos egoistas, que solo miran su propio interés, que solo me llaman cuando quieren algo” .Y puede que sea verdad, pero es que al OTRO no lo vamos a cambiar. Cada uno SOLO TENEMOS EL PODER DE CAMBIARNOS A NOSOTROS MISMOS (que no es poco…)

Y por mucho que digamos que nos da igual, que nos alejemos... la familia siempre está ahí. ¡¡¡Siempre!!! Aunque sea en el rum-rum interior de cada uno. Y a veces, como duele por dentro, en lo más profundo. ¿Verdad, qué sí?

 

Captura de pantalla 2014-09-28 a la(s) 23.56.32(Vía Pinterest)

 

Pues yo sigo teniendo mis cosas con mis familias, pero en estos dos últimos años me siento que he avanzado un montón y siento tanta paz interior que no lo cambio por nada… Pero me ha costado lo mío. Y no es tarea fácil.

¿Cómo lo he hecho?

  1. Reconociendo a mis padres como son. Y aceptándolos como son. Sintiéndome cerca de ellos. No metiéndome en sus asuntos, manteniéndome al margen. Y sabiendo cuál es mi lugar. Yo soy la hija. Siempre seré la hija. Ellos son mis padres. Me han dado lo más importante que tengo. La vida. Y me siento muy agradecida.
  2. – Manteniéndome alerta para no juzgar los actos de los demás. No justifico algunas cosas de las que pueden hacer. Pero las comprendo desde la situación personal de cada uno. Y esto me ayuda a mirarles con otros ojos, con “los ojos del cariño y la comprensión”.
  3. – No envenenándome, ni envenenando a los demás. Intentando no regocijarme en el cotilleo. Ni predisponerme a pensar mal de los demás antes de que sucedan las cosas.
  4. – Pensando en las cosas buenas de cada uno. Y dejando lo otro pasar. Y si tenemos suerte de poder hablar las cosas con las otras personas y solucionar los problemas… pues estupendo.
    Y sobre todo…
  5. – No metiendome en asuntos que no son míos. Porque a veces nos metemos en cosas que no tiene que ver con nosotros. O nos meten en discusiones que de repente sentimos que no pintamos nada ahí.  Yo estoy para apoyar y para escuchar… para opinar si me piden opinión, pero no para envenenar más , ni para enfrentar… Incluso es bueno decir por dentro, “este no es mi asunto“… Yo me lo he repetido mucho, y eso me ayuda a mantenerme al margen.

Cuanto camino nos queda por recorrer amigas y amigos… Y yo me quedo con tres cosas como CONCLUSIÓN:

  • No podemos negar, ni anular, ni olvidar a nuestra familia. Aunque queramos hacerlo con la mente, nuestro corazón no lo hará, porque los lazos de sangre siempre nos mantendrán anidos a ellos. Siempre…
  • No nos queda otro camino que la aceptación de cada uno tal y como son. Y si alguien tiene que cambiar somos nostros y los ojos con los que miramos a cada uno de ellos.
  • Estar en el lugar que nos corresponde a cada uno, en cada momento. Aunque yo sea madre, siempre seré hija de mis padres, aunque se hagan mayores y creamos que podemos mandarles y dirigirles, yo soy la hija y ellos son mis padres. El no ocupar nuestro lugar nos traerá enfrentamientos y disgustos.

 

Captura de pantalla 2014-09-28 a la(s) 23.59.28(Vía Pinterest aquí)

 

Podría escribir mucho más de todo esto. Me apasiona. Pero quizás si os ha “movido” algo de lo que yo he escrito y queréis leer más, podéis hacerlo en estos enlaces…

– En la escuela “3armonías”. Para mi hay un antes y un después en mi vida tras de asistir al curso con Nacho sobre Pedagogía Sistémica.

– Para saber, qué es y como funciona; aquí, en la página de Bert Hellinger. Y para leer como se relaciona todo esto con la escuela y la educación; os dejo dos enlaces: aquí y aquí.

– Y si queréis leer reflexiones, historias y vivencias preciosas sobre niños, padres, educación… No dejéis de leer “Educar con estrella”

 

¿Y vosotros, qué experiencia tenéis con vuestras relaciones familiares?

mi firma de otoño

6 pensamientos en “Los jaleos que hay en (casi) todas las familias

  1. Me encanta tu post. Es muy optimista. Estoy totalemente de acuerdo en que, para llevarnos bien, todos tenemos que poner nuestros granito de arena, ¡empezando por nosotros mismos. Y ver más allá de los pequeños roces y tonterías, pero, desgraciadamente, hay veces que un miembro de la familia decide de repente que te odia, o que no te aguanta, o que le has ofendido profundamente con algo que ni siquieras sabes. Entonces, creo que no hay nada que hacer. De todas formas, para mí, esas personas son las llamadas tóxicas. Y, si puedo elegir, las prefiero lejos. No voy a ser yo la que me aleje por propio pie de un familiar, pero si es él el que decide que no quiere volver a verme, casi hay que celebrarlo 😀

    Siempre hay algún garbancito negro familiar, pero, en general y aceptando todos nuestros defectos, fallos t disputas tontas, tengo una familia increíble que no cambio por nada.

    • Cuanto me alegro Dácil que así sea!!! Como bien dices a veces tenemos familiares que no nos hablan, se alejan… Y no sabemos por qué. Esa es la elección de cada uno y nosotros lo único que podemos hacer es intentar no juzgar, no envenenarnos y tener la conciencia tranquila… Un besito y gracias por tu comentario!!!

  2. Hola guapa!!!!no me lo puedo creer!!!todo sobre lo que estuvimos hablando ayer😱 estoy flipada!!xq hasta ayer por la noche no leí el post!!!como siempre está genial y yo estoy totalmente de acuerdo, al otro no lo podemos cambiar ósea que no sirve de nada envenenarse, lo que sí podemos hacer, es nuestra vida más fácil si dejamos de pensar por qué una persona cercana actúa de una determinada manera, por que como muy bien dice Dacilmp si esas personas no te aportan nada positivo casi hay que celebrar que se alejen👏
    Todo pasa por algo en esta vida y cuando tienes un pensamiento hacia lo positivo todo a tu alrededor y sobre todo las personas que te rodean siempre te aportarán cosas positivas, si por desgracia los familiares cercanos no son esas personas, qué le vamos hacer!!! hay que vivir con ello lo mejor que se pueda😌
    Menuda parrafada!!🙉
    Un besin!!!Guapetona!!!

    • Me encantan tus parrafadas. Nuestra relación es un claro ejemplo de que las cosas tienen un porqué… Jeje… Como te dije el otro día, fuiste la primera persona que empezó a seguirme sin conocerme!!! Y luego todo ha venido rodado, “como sin querer”… Y ahora compartimos unos bonitos momentos en la semana, que nos traerán muchas cosas buenas. Estoy segura!!!
      Y como hablamos el otro día y estoy de acuerdo con lo que dices… Todos tenemos nuestras cosas en nuestra familia. La diferencia es LA FORMA DE MIRAR a cada uno de nuestros miembros y nuestra relación con esas personas. Y créeme que no es fácil pero una vez que cambias la forma de MIRAR, los demás NO CAMBIAN, pero tu puedes sentir paz dentro de ti, menos juicios, cada vez menos rencor, la conciencia tranquila… Como lo quieras llamar. Serás capaz de PONERTE EN TU LUGAR, y eso te hará encontrar el equilibrio!!! 😘😘😘😘 Hasta el Jueves!!!

Este blog, se alimenta de tus comentarios!!! a mi me encanta saber que alguien al otro lado me está leyendo

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