Mis últimas reflexiones sobre la vida, mis novedades y mi HASTA LUEGO!!!

Hola!!!

Como os dije el Lunes, esta semana es mi cumple. Estoy reflexiba. Me han venido a la cabeza momentos del pasado, del presente y del futuro, estas últimas semanas.

No puedo decir que me sienta vieja, la verdad. Ni que me cueste cumplir años. Pero si he sentido algo este verano, relacionado con “el paso del tiempo”, que no había sentido antes y ayer lo recordé.

Estando en Portugal, en la playa, había un grupo de chavales jugando y haciendo piruetas. Y pensé; “eso nunca más lo voy a vivir”.

Hasta ese momento, cuando no había hecho algo que me parecía atractivo, o todo lo contrario, había hecho algo que me gustaba mucho y que quería repetir, siempre había sentido que aún me quedaba tiempo para hacerlo.

Por ejemplo. Yo que sé… ¡¡¡hacer parapente!!. Nunca lo hice, porque no quiero, pero si quisiera dentro de dos años o cinco podría hacerlo.

Pero hay cosas que no. Que nos pasa la edad, por los diferentes estilos de vida, por la condición física de cada uno… y  yo creo que no volveremos a hacer.

Nunca había sentido eso hasta aquel día. Y mi marido me dijo, “es q te haces mayor”. Y… ¡¡¡otras!!!, pues es verdad. Mayor me hice, crecí… de estatura no mucho, jajaja… pero interiormente si. Y en responsabilidad y en mi parte espiritual… y soy madre y en saber lo quiero y lo que no quiero… Pero nunca había sentido eso. Saber que hay cosas que ya no volveré a hacer.

El hecho de pensar y sentir como que hay “un tren que se ha pasado”. Que hay cosas que no se repetirán, momentos y situaciones que aunque lo desease no volverían a ocurrir, porque ese momento de mi vida ya ha pasado. Es pasado. Y esas vivencias, ahora les toca vivirlas a otros. A mis hijos, a … lo que vengan detrás.

 

Es una buena reflexión, a punto de cumplir los 33 años. Una buena reflexión para mi misma por lo menos, que me ayuda a poner los pies en la tierra y a recordarme la importancia de coger las riendas de mi propia vida.

 

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Hace unas semanas asistimos a una charla en que se hablo sobre la vivencia del tiempo. En aquel momento apunté una serie de ideas que me llamaron la atención y ahora les doy mi propio sentido:

 

La vida se compone de tres momentos. Pasado, presente y futuro. Vivir aferrado a cada uno de ellos por separado, no tiene sentido. El sentido lo da el equilibrio entre ellos. Vivir en el presente, conscientes de nuestro pasado y mirando también al futuro. Y así podremos construir nuestra propia historia. Con pasado, presente y futuro.

El pasado, nadie nos lo puede quitar, es parte de nuestra historia. Ni siquiera la muerte anula todo lo vivido. Nuestra historia no está sola, porque está unida a la de nuestros padres, a la de nuestros abuelos, a la de nuestros hijos…

En el presente, no podemos vivir en la nostalgia del pasado, ni en lo que está por llegar, constantemente. Hay que recuperar el presente y tomar las riendas de nuestra vida y de lo que estamos viviendo en este momento.

El futuro, nos ayuda a fijar metas y un horizonte. Un futuro, con un pie en el presente que nos permita preguntarnos a dónde vamos y saber lo que queremos.

 

Y todo esto, tiene mucho que ver con mi vida.

En estos momentos, que va a hacer casi dos años desde que abrí el blog (pasado) y mirando lo que tengo ahora mismo (presente), ha llegado el momento de hacer cambios (futuro).

Cambios en el blog, para bien espero,jejeje.

No voy a cambiar el contenido. Porque seguiré compartiendo con vosotras TODO LO QUE ESTÁ EN MIS MANOS, como dije siempre, de ahí el nombre del blog.

Solo que lo voy a hacer desde otro sitio. Me voy de wordpress, me he buscado un nuevo servidor… Quiero crecer y ampliar.

Y para ello necesito tiempo. Tiempo para preparar todos los cambios. Y también para preparar la tienda que tengo en mente. Y me lanzo. En algún momento tiene que ser. Y será ahora.

Así que… me voy a despedir de vosotras durante un par de semanas o tres, para centrar mis energías en lo que está por venir. Y os digo ¡¡¡HASTA LUEGO!!!

De todas formas, os informaré de todo a través de las RRSS y… seguro que sigo publicando cositas en Facebook, Twitter, Instagram y Google+. Y además, podreís leerme mientras tanto, en mis colaboraciones con la revista Diario de Mujer y con Calico, Patchwork y Acolchados.

Besitos… ¡¡¡¡HASTA PRONTO!!!

 

mi firma de otoño

Nuestra vida en esta primera semana de cole

Hola chic@s!!

A partir de hoy os voy a saludar así. Chicas y chicos. Porque me he encontrado con un chico el otro día en la calle y me dijo que, a ver que era eso de hablar solo pa las chicas. Y me lo decía de bromas, jejejr. Que él, también me leía y era un chico, que no solo me leían mujeres.

Y es verdad, pero como la mayoría son mujeres pues a veces me sale, no lo puedo evitar… De todas formas ya le dije que la Real Academia permite desde hace unos años que si en una sala la mayoría son chicas, se hable en femenino. Me acuerdo en la facultad, el mosqueo de alguno jejeje. Al final, son formas. Si detrás no hay nada más, es decir, una discriminación, un sentirse superior, envidia… no tiene porque haber ningún problema, creo yo. Para mi, no lo hay.

Así que chicas y chicos… Aquí en Oviedo hoy es fiesta. Yuhuuuu… nos han regalado un día para estar con nuestros hijos. O por lo menos yo me lo quiero tomar así. Aquí es un día para salir al campo, cuando el tiempo nos deja, a comer el bollu preñau y un culín de sidra… o dos, o tres… 😉

Y después de esta semana de colegio, de cambios, de volver a la rutina, o por lo menos intentarlo quería compartir con vosotr@s mis primeras impresiones.

No siempre lo que tenemos en mente es lo que sucede en la realidad. Y eso me ha pasado a mi. ¿Os acordáis en el post del otro día cuando os decía que Martín lo tenía chupado? Pues… ¡Zasca! Me ha caído todo el jarrón de agua fría encima. Y me ha dado mucha pena ver a Martín que se va triste al irse al colegio. Y es que lo entiendo. Después de este verano tan estupendo, quiere quedarse en casa, conmigo y estar juntos y seguir jugando. He intentado comprenderle, validar sus sentimientos pero su pena no se va, así que quizás no tenga nada que hacer y tenga que vivir eso. El separarse de mi con pena y volver del cole contento y contando muchas cosas y cuando piensa que al día siguiente otra vez nos separamos, pues… se pone triste y dice que no quiere ir.

Y sin embargo, ahí está Lucas. ¡Y yo preocupada! Porque iba a tener mucho cambio, empezaba una etapa nueva… Pues los miedos e inseguridades que podía tener desaparecieron el primer día. Viene super contento. Todo es nuevo, todo está por descubrir, se siente feliz y segurco de sí mismo. Que tranquilidad me da…

Y como todo en esta vida, pues poco a poco, paso a paso… Todo puede cambiar. Nos toca vivir esto ahora. A unos dar un paso para atrás para coger impulso y dar dos hacia adelante ¡¡¡y a otros saborear el placer de la felicidad!!!

Así que cuando vienen del cole pregunto: ¿Qué os apetece hacer hoy? A veces jugar en el parque, la mayoría de los días ir  a casa a jugar con sus Playmobil, otros días vemos una peli, otros hacemos una manualidad…

 

araña de madera

Este es del año pasado. Me encantan los kits de manualidades y a ellos también. Aquí podéis recordar cuando os hable de el Organizador.

Y para terminar, quiero dejaros dos enlaces, una entrevista y un pequeño texto.

Muchas veces reflexiono sobre el modelo de educación que tenemos.  Me encontré esta pequeña entrevista en el periódico sobre la educacion en Finlandia. “Un niño en Finlandia pasa 12 horas sentado, en España 23”, se titula. Merece la pena leerlo.

Y el otro es el post semanal de Catherine L´Ecuyer, que compartí en facebook el otro día. “¿Es obligatorio unirse a los grupos de whatsapp de las madres del colegio? Esta mujer siempre me sorprende. Es para reflexionar, la verdad. Os dejo el enlace, aquí.

¿CÓMO ME SIENTO ANTES DE QUE EMPIECE EL COLE?

Hola chic@s!!!

Estoy un poquito nerviosa. Todos los inicios de curso traen cosas nuevas y sorprendentes. También cambios y cierto miedo a lo desconocido.

Creo que todo esto es lo que sienten nuestro hijos cuando piensan en el primer día de clase. Hoy es Martes, y no suelo publicar. Normalmente suelo hacerlo los Lunes y Jueves, pero esta semana quiero aprovechar cada instante con ellos y quiero acompañar a mis hijos en su primer día de cole este año.

Pero antes de que llegue ese día, me apetecía contaros lo que pasa por mi cabeza.

Por un lado pienso que Martín lo tiene chupao, si lo comparo claro, con el año pasado que empezaba el cole con dos años, tomando teta y haciendo caca en el pañal. Pues si, todo eso. Más de una madre pensará… “Oh!!! Dios mío… ¿Cómo no le quitaste la teta antes, o el pañal, o…? Estoy segura que otras madres pensarán, “No soy la única. Me siento comprendida”. Os invito a que leáis el post que hice el año pasado sobre mi manera de afrontar el primer día de colegio (aquí). Creo que os gustará.

A veces nos cuesta hablar. Porque sabemos que si hablamos de lo que nos pasa, de lo que sentimos, pueden juzgarnos por ello. Y cuando las situaciones son complicadas para nosotras, no necesitamos que nadie nos recuerde nuestra inseguridad.

Pues Martín controló sus esfinteres, pasó el susto de los primeros días, venía a casa a hacer caca en el pañal hasta un mes después de empezar el cole… y poco a poco empezó a acostumbrarse a su nueva vida. A sus rutinas, a salir de casa temprano… y empezó a hacer caca en el W.C. y dejó la teta… y todo pasa. Y empiezan nuevas etapas…

Este año le toca a Lucas un gran cambio. Empieza Primaria. A veces los padres, no le damos tanta importancia a este cambio porque parece que como siguen en el mismo colegio, no lo notarán tanto. Y sin embargo estoy segura de que es un gran cambio para ellos. Es el primer paso para hacerse mayores. En el caso de Lucas cambia de edificio, de compañeros, de profesores… La disposición de las mesas a veces cambian, los horarios, lo que se les exige…

¿Y sabéis que es lo que me ronda la cabeza? Varias cosas:  ¿Tienen los niños ganas de empezar el colegio? ¿Es bueno que tengan ganas de empezar el colegio? ¿Les da pena que se acabe el verano?

Lo he estado hablando con mis hijos estos días. ¿Recordáis que os conté en facebook lo que me habían respondido cuando les dije que se acaba el verano? (aquí).

Pues no sé si es bueno o no que quieran empezar el cole. Más de un@ está pensando que me he vuelto loca!!

Yo quiero que tengan ganas de empezar el cole… pero por mi. Me explico: quiero que les apetezca que llegue el inicio de curso porque de esa manera estarán contentos, ilusionados… y yo sufriré menos. Si mis hijos llorasen al acordarse del cole pues yo lo pasaría mal víendolos sufrir. Y no quiero eso. Así que estoy deseando escuchar de su boca… ¡¡¡Quiero que empiece el cole!!!

Pero por otro lado pienso que cuando mis hijos me dicen (o cuando escucho a otros niños decir) que vaya bonito que es el verano, que bien lo pasamos… que no quieren empezar el cole… Yo me siento orgullosa de eso. Pues si!!! Me siento orgullosa de que mis hijos quieran estar en casa conmigo, que sean felices con nosotros, haciendo cosas, viajando, con sus obligaciones de verano que también las han tenido… con nuestras discusiones y nuestros enfados. ¡Que alegría poder escuchar que quieren estar en casa con mamá y papá!

¿Que sería lo que más me gustaría? Que los niños dijesen las dos cosas. Pero no solo los míos. Los de todos. Que tuviesen pena porque se acabase el verano y tener que volver a la rutina, los horarios, las carreras y las actividades… porque a lo mejor verán menos a sus papás, porque lo han pasado tan bien y han disfrutado tanto que no quieren que se acabe nunca.

Y a la vez sería precioso que nos dijesen: ¡Que ganas mamá, empiezo un nuevo curso! Voy a aprender un montón de cosas. Tengo ganas de ver a los amigos… Pero no que solo tuviesen ganas de empezar el cole por ver a los amigos… Que tuviesen ganas de ir a clase y de aprender, de descubrir cosas interesantes del mundo, de la vida.

Es igual que los adultos. Siiii… Todos estamos muy bien de vacaciones. Bien. Pero hay diferencia al empezar a trabajar si eres feliz en tu trabajo, te sientes realizado y motivado, tienes ganas de seguir aprendiendo, aunque te fastidie madrugar y los atascos… que si vas a un trabajo que no te gusta, no te valoran, te aburres, te exigen horas extras, no entiendes lo que te dicen…

Con todo esto que he reflexionado, lanzo dos preguntas a l@s que me leéis.

  • ¿Qué puedo hacer yo como madre para motivar el inico de curso?
  • ¿Qué puedes hacer tú, profesor, para que nuestros hijos tengan ganas de ir al colegio a aprender y no solo por ver a sus amigos?

Ahí os las dejo… seguro que con vuestras respuestas reflexiono un poquito más sobre todo esto que ronda mi cabeza esta semana.

Espero que disfrutéis de la vuelta al cole y del resto d ela semana!!!

Saray Escobar

 

 

 

 

EL BAUTIZO DE MI HIJO

Muchas personas me han preguntado por el Bautizo.
Y es que mucha gente me miraba raro cuando dije que el que se bautizaba era Lucas. ¿Lucas?… ¿no está bautizado?

Pues no. No lo estaba… y ya sí. ¿Y cual es el problema? Pues supongo que ninguno, ¿verdad? Cada uno vive la religión como quiere o como puede.

Algunas personas se quedaron calladas sin atrever a decirnos nada, otros nos han dicho con naturalidad; ¿Una familia como vosotros y no tenéis el niño bautizado? (… que gracia me hizo esto. Le salió del alma), otros con total confianza y desde sus propias vivencias: “¿pero vas a continuar con este engaño tan antiguo?”…

Últimamente ya no salía el tema de conversación sobre el bautizo de nuestros hijos porque con esta edad casi todos los niños están bautizados y sino no lo están, entras directamente en el grupo de los “no creyentes”. Y como no estábamos en el primer grupo ni en el segundo… pues claro, la gente se sorprende. ¡¡Lo comprendo!!
Hay una cosa que no me gusta nada en la vida,  y es… hacer las cosas porque toca hacerlas, porque se han hecho siempre así y entonces no nos cuestionamos el por qué.

Y si, hay cosas que hay que hacer, como ir al médico si estas malo, digo yo…  porque es lo que hay… pero otras…

¿Porqué no pararnos a pensar, reflexionar y tomar decisiones desde la consciencia?

Cuando nos planteábamos como queríamos que fuese el nacimiento Lucas, el parto, sus primeros momentos, la lactancia, me dijo un día mi marido: “tengo la sensación de que la gente con la que hablamos ve más normal tomarse tiempo en decidir qué coche comprar que cómo quiere que su hijo nazca;  sin embargo, en momentos y decisiones importantes de la vida… nos dejamos llevar”

Me ha quedado grabado, porque pensé.. que suerte tengo tener a mi lado una persona como él y que razón tiene…

Cuando preguntamos a Segundo, un cura amigo, hace tiempo sobre su opinión de bautizar a Lucas “de mayor” nos dijo que, en aquel momento, se estaba dando cuenta de una cosa, y dijo algo así:

“Cuando una persona que no es creyente bautiza a su hijo y sabe que nunca más se va a preocupar de su formación espiritual hasta que llegue el momento de la Comunión, nadie la juzga; sin embargo, una reflexión como la vuestra: pensada, meditada, basada en una creencia y en unos principios… sí se juzga”

Los motivos por los que tomamos esa decisión fueron varios. Son personales y tampoco me quiero extender en exceso, a grandes rasgos: queríamos que supiese lo que iba a hacer, que conociese el significado del bautismo, la figura de Jesús y el sentido de este sacramento.

Cuando mi marido contó esto a un grupo de compañeros, una persona le dijo:

“que bonito esto de “retrasar” el bautismo, nunca lo había pensado así…”

Nosotros no queríamos elegir unos padrinos sin pensarlo. ¿Por qué? Porqué sé que mis hijos, por suerte, tienen muchas personas alrededor que les quieren. Muchas… son muy afortunados. Pero los padrinos no se eligen solo por aquella cuestión antigua de que si a los padres les pasaba algo los padrinos les cuidarían… (teniendo en cuenta que a veces los padrinos de los niños ni siquiera podrían mantenerse a ellos mismos).
No queremos unos padrinos para que regalen “el bollo”(una tradición asturiana) o para que le hagan un regalo cada año o cada vez que vengan a verle. No queremos que se convierta en un compromiso …
Un día leí en un post de una chica que tiene un blog conocido, que sus hijos le preguntaron por qué tenían padrinos y les contestó: “porque el cura lo mandó”. ¡¡¡Madre mía de mi vida!!!

¿Sabemos lo que significa el bautismo, los padrinos y el ritual en sí?
¿Que no eres creyente, que no eres cristiano, que no quieres bautizar…? Pues no pasa nada. Es algo tan, tan personal… quien soy yo para juzgar eso. Además si alguno le queda un resquicio de miedo… tranquilos el limbo ya no existe… (jejeje, quiero poner un poco de humor ante todo)
¿Qué has bautizado a tu hijo cuando era bebé? Yo no soy mejor que tu, ni tu mejor que yo (porque me he sentado con gente que creen que porque nosotros tomamos esta decisión les estamos diciendo que ellos lo hacen mal. Pues no…)

Lo que me da rabia es ver a mi alrededor personas que hacen las cosas porque toca hacerlas y entonces el día que tus hijos les pregunten, no sabrán qué contestar; y en ese caso la respuesta sería:

“Pues porque tocaba hacerlo y no lo pensé”

 

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Con esta reflexión no busco polémica, ni me quiero extender mucho más (que ya me pasé…) sinplemente quiero decir (y esta vez en primera persona) que yo no soy mejor que tú por bautizar, ni tú mejor que yo por haber bautizado antes… No juzgo. Simplemente, lo que busco con esto es trasmitir  CONSCIENCIA, saber por qué hacemos las cosas, saber qué sentimos al hacerlas, preguntarnos, reflexionar y cuestionarnos por los menos en los aspectos MÁS IMPORTANTES DE NUESTRA VIDA: nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros trabajo, nuestra familia… y no hacer las cosas sin pensar, ¡¡solo porque toca hacerlas!!

 

Y para los que queríais fotos… os enseño las de nuestra mesa de postres en el salón de nuestra casa…

 

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Comenzamos la semana… con muchas ganas!!!

Yo empiezo una semana en la que tendré muchos, muchos momentos para estar con mis niños, y los voy a exprimir a tope!!!

Saray Escobar

 

 

 

 

 

DÍA DEL LIBRO: “CRECIENDO JUNTOS” Carlos González

Hola!!!

En estos días de vacaciones de Semana Santa he tenido algún momento para leer y como hoy es EL DÍA DEL LIBRO, pues voy a aprovechar y os cuento mi última lectura!!!

Me sorprendió encontrarme en la biblioteca el último libro del Pediatra Carlos González, “Creciendo Juntos”. Grata sorpresa por cierto…

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Que ganas tenía!!! Sus libros me hacen pensar, replantearme las vivencias con mis hijos como madre día a día… al fin y al cabo eso es crecer, aprender…  y eso a mi ¡¡¡me apasiona!!!

Cuando empecé a leer, sus palabras me sonaban a otros libros que había leído del mismo autor (podéis ver aquí lo que escribí sobre él hace tiempo) o incluso a libros de otros autores donde también se pueden leer cosas sobre la soledad en la crianza hoy en día, la conciliación hijos-trabajo, el estrés, el ritmo de vida, los estilos parentales de crianza…

 

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Lo mejor, para mi, llega en el tema de la autoridad…

Y en ese momento es cuando empiezo a doblar páginas en la parte de arriba para comentar luego con mi marido, con mi madre, con mi amiga… eso que he leído tan interesante… No debería doblar las hojas de los libros, verdad?

Bueno, pues entonces, me cojo un bolígrafo y una libreta donde apunto todas aquellas cosas que os quiero contar ( y así devolver el libro a la biblioteca y ser una buena ciudadana 😉 )

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Carlos González escribe con una ironía muy divertida y ejemplos que te hacen reír … haciendo que los temas más serios puedan tratarse con tranquilidad.

Habla de los castigos, con naturalidad:

– “Pero, si no le castigo ¿cómo le haré entender las cosas?. Bueno yo probaría a hablar con ella.”

Y de la autoridad, sin miedo:

– “Y es que la autoridad es como el dinero: sirve para conseguir muchas cosas, pero cuanto más gastas menos te queda”

– ” Muchos padres malgastan su autoridad en asuntos que no tienen importancia, intentando prohibir o mandar cosas que ni el más sanguinario de los tiranos se molestaría en prohibir o mandar: que no te metas el dedo en la nariz, que no toques las paredes (…)… A veces es una corriente continua de órdenes y prohibiciones que se convierte en la música de fondo de la vida del niño durante años”

“Ojo, no estoy propugnando que deje usted de dar instrucciones a su hijo (…) no es lo mismo pegar a otro niño que poner los pies en el sofá”

Se lee super bien el libro… es muy entretenido. No os perdáis la parte en la que habla sobre  Suppernany, las mal entendidas consecuencias naturales, el perdón y los premios.

Hasta ahora yo no le había escuchado hablar sobre la adolescencia... me encanta la visión que ha dado sobre los muchachos y muchachas que están en esa edad, desde la comprensión y el respeto.

Y como no, la alimentación… tema estrella. La diferencia de este capítulo con otros que había leído anteriormente de él, es que ahora hace una clara mención a lo que NO ES BUENO que coman nuestros niños. Muy interesante!!! ( “Mi niño no me come” es un libro escrito por él sobre alimentación infantil)

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Y por último, os dejo el cartel de las Jornadas que está organizando la Asociación de matronas del Principado de Asturias. Entre sus ponencia, destaco precisamente la del Dr. Carlos González el Domingo, 4 de Mayo. Día de la madre… ¿casualidad o no?

Saray Escobar

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No quiero agobios por las mañanas… Busco ideas!!!

Acabo de llegar de caminar, he tenido un rato para reflexionar y  os quiero contar lo que me ha pasado esta mañana con mis hijos…

Cuando salimos de casa por la mañana les he dicho que me sentía triste por cómo nos habíamos tratado de mal.

No pretendo que las mañanas durante la semana sean como un Sábado. Sé que habrá momentos de prisas o correr (o es posible ir con calma?)

Son niños, se les olvidan cosas a última hora y tienen su ritmo. Soy Saray, quiero  dejar un montón de cosas listas antes de salir de casa… (Yo soy la primera que me tengo que organizar, para poder trasmitírselo a ellos…)

Pero no quiero agobios por las mañanas, ni órdenes constantes, porque los los agobios me llevan a ponerme nerviosa y dar voces… y no quiero este ambiente en casa!!!

“Algo tenemos que cambiar para que las mañana no sean estresantes y así, no nos gritaremos”, les dije.

Así que... tenemos que cambiar las prioridades “de las tareas mañaneras”.

Me gustaría trasmitirles la responsabilidad de que hay ciertas cosas que hacer antes de salir de casa por las mañana y una vez que está hecho, el resto del tiempo pueden hacer lo que quieran. Y que por supuesto el fin de semana el ritmo cambia, y no es necesario ser tan rápidos, ni es necesario seguir ese orden, mientras no tengamos que llegar a una hora determinada a un lugar.

Y sé que la primera que tengo que cambiar soy yo porque el problema radica en…

* Me da pena que no puedan desayunar en el salón viendo los dibujos porque se está tan bien debajo de la manta… pero no puede ser. Nos retrasa demasiado…

* Me da pena que no puedan jugar un buen rato… así que después de desayunar juegan… pero claro, nos damos cuenta de que… “ohhhh dios mío es tarde hay que vestirse!!!”… y aquí empiezan los problemas. Ellos no pueden vestirse al ritmo que yo espero…

Podemos conseguirlo!!!

Porque en realidad, ellos son súper rápidos por las mañanas y hacen todo (desayunar, vestirse, lavarse los dientes, cara… peinarse, jugar o ver tele, calzarse, chaqueta o mandilón…) el problema es el cómo lo hacemos.

Normalmente es en el último momento, antes de marchar y aquí empiezan los agobios… “madre mía no me da tiempo”, “coge esto…. rápido!!!!”…

No es cuestión de buscar culpables. Es cuestión de buscar soluciones.

¿Cómo?

Mañana Viernes tendremos “encuentro para charlar”. Voy a expresarles como me siento en esto y buscar juntos soluciones.

Lucas hoy me dijo: “mamá, hay que desayunar, vestirse y luego jugar”… (a veces, me alucina…)

¿Quien me dá ideas?

* ¿Quizás un cartel en el que pongamos fotos coloreadas por ellos con la secuencia de las tareas?

* ¿Quizás acompañadas con el dibujo de un reloj que nos ayude a identificar los minutos de los que disponemos?…

* ¿Quizás un sistema de alarmas como explicaba una vez Pilar en Maternidad Continuum… (Pasar por este blog. Os aseguro que tiene un montón de artículos, claros, sencillos y escuetos que os ayudarán como padres en la educación de vuestros hijos)

Ayudaaaaaa mamás y papás!!!!

¿Cómo os organizáis?

Ya os contaré nuestros avances…

Saray Escobar

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Que difícil se hace, a veces, empezar el cole…

Durante estos días los “blog de las mamás y papás” se llenan de palabras entrañables dedicadas a nuestros hijos, a sus primeros días en el colegio.

Hay momentos en que el comienzo de curso se nos hace cuesta arriba... a todos!!! De nuevo las prisas, los recados, el trabajo, la ropa, las actividades…

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La gente de nuestro alrededor, nos pregunta por los niños que acaban de empezar, siempre nos acordamos de aquellos que empiezan por primera vez el colegio. No hay niño al que en estos días no se le pregunte…“¿quá tal el cole?”.

Algunos contestan, otros bajan la cabeza, algunos sonrien, otros hacen como si no escuchasen nada.

¿Por qué empatizamos tanto con los niños? Creo que nosotros como adultos sabemos que la escuela es muy importante. Sabemos que son muchos años de nuestra vida en el mismo colegio y con los mismos compañeros. Todos hemos tenido muy buenas experiencias de esos años… y a veces también malas. Nuestros hijos tendrán las suyas.

¿Porqué tenemos tanto miedo a qué los niños lloren?

Con mis hijos ha sido tan diferente el primer día del cole… Uno lloró y otro no. ¿Quiere decir que el que lloró lo pasó peor que el otro? Pues no!!! Llorar solamente quiere decir que están expresando sus miedos, sus nervios… de formas diferentes. Los dos lo pasaron mal. Lo sé!!! Aunque cada uno lo vivió a su manera.

Cada niño es un mundo. No nos adelantemos a los acontecimeintos, intentemos vivirlo de la manera más natural posible y no hacer un drama de este momento.

Que no nos escuchen decir… “no llores hoy… si no lloras al volver te compro…”. “no claro, vaguete, cómo vas a tener ganas de volver al cole…” “ahora empieza lo duro…” “ya verás, cuando empieces en el comedor… ahí si que vas a aprender”

– Por favor, no les digamos mentiras. No les digais… “no pasa nada”, “en seguida estás en casa”, “la profe es bueniiiiisima”, “vas a estar con tu hermano”… porque si luego eso no se cumple, se sentirán frustrados y engañados.

Nuestros hijos nos creen todo lo que les decimos.

Todo esto, parece fácile de hacer, pero no lo es. Cuando vemos a nuestros hijos llorar, sufrir, agarrarse a nosotros… nuestro instinto es protegerlos e intentamos hacer lo posible para que dejen de pasarlo mal.

Limitémonos a dar información, ¡¡¡y mucho, mucho cariño!!!

“Vas a subir al bus, vas a ir en la fila hasta clase, donde vas a jugar, cantar, hacer plastilina… vas a salir al patio… vas a comer, dormir la siesta y cuando despiertes ya vais todos en fila a coger el bus otra vez, y yo (o quien le vaya a recoger) te estaré esperando en la parada”

El reencuentro es lo más grandioso. No necesitan regalos, solo cariño, estar con ellos y dejarles decidir que quieren hacer durante la tarde. Si es posible, que decidan dónde ir, qué merendar, a qué jugar… ( a lo mejor no todos los días es posible).

Y es que estos momentos no son fáciles para nostros los padres. Una nueva etapa comienza.

Una parte de ellos se desprende de nosotros. Y a veces nos cuesta aceptar que nosotros también estamos tristes, también lo pasamos mal… Son muchas horas separados de nuestros pequeños, sin tener información de ellos, si lloran, si comen, si juegan… Recuerdo que mi mayor angustia con el mayor cuando empezó, era saber si en el patio estaba solo, sin amigos con los que jugar o sería capaz de integrarse. Con el pequeño, que acaba de empezar, mi miedo es el comedor. Pero intento motivarlo cada día y no meterle miedo con eso.

Y si, es muy normal que vuestros hijos estos días estén en casa mucho más demandantes, lloren más, incluso agresivos, ariscos, sin saber lo que quieren… Cada uno demuestra el estrés, la tensión a la que están sometidos estos días de una manera diferente. Son pequeños, están empezando. Seamos comprensivos…

Yo a mis hijos les he dicho que les hecharía de menos estos días cuando empezasen el cole. Al estar tantos días juntos…

Y me preguntaban,”¿Por qué?”.  “Pues porque me gusta estar con vostros, me lo paso genial a vuestro lado… Así que mientras esteis en el cole voy a trabajar para que cuando llegueis podamos hacer cosas que os apetezcan”

Y a veces pues no es todo de color de rosa, eh??? que llegan enfadados y no me quieren ni dar un beso al entrar por la puerta, como me paso a mi el otro día… así que… repito… seamos comprensivos!!!

Y empiezo por mi, voy a respirar profundo e inundarme de una dosis extra de paciencia.

BUEN COMIENZO DE CURSO PARA TODOS!!!

Saray Escobar

P.D: Me gustaría recomendaros dos artículos:

– El primero del blog EducaOrientaOcio, de Sara Dapía. Una autentica profesional de la educación, pedagoga, madre… y muy valiente. Puede ayudaros con vuestras dudas en su consultorio. (enlace).

– Un artículo que leí esta semana, de Catherine L’Ecuyer, en su página de “Apego & Asombro”. Explica fenomenal lo que significa el inicio de curso para un niño pequeño. Algún día os hablaré de su libro, “Educar en el asombro”. Podéis subscribiros a su página y os llegarán a vuestro correo artículos muy interesantes sobre la educación de los niños.

Libro: LA REVOLUCIÓN DEL NACIMIENTO.¿Tienes miedo al parto?

IMG_0205Quiero compartir con vosotras y con vosotros este libro que me abrió la mente a una nueva visión del nacimiento, del parto, del poder y la fuerza de nosotras las mujeres.

“… cada mujer poseía los poderes propios del Universo: DAR LA VIDA” (L.G)

Me daba miedo leer este tipo de libros. No quería saber lo que me harían el día de mi parto, no quería leer otro partos… me daba miedo. Pensaba… mejor no le doy vueltas y cuando vaya allí… (esto ya lo pensaba antes de estar embarazada)

Pero gracias a mi amigo Albito y a Inés (no os imagináis lo agradecida que os estoy!!!) fui capaz de enfrentarme a mis miedos…

Fue a ellos a los primeros que escuche hablar sobre el derecho de una mujer a pedir un parto en la que se le respete su ritmo biológico, a que se respete su dignidad y se confíe en su capacidad de mujer mamífero preparada para parir a sus hijos. Y un parto en el que se priorice la seguridad del bebé, el contacto con la madre.

Y dicho esto puedo parecer una de esas mujeres extremistas que… Yo solo quiero que las mujeres puedan elegir tener a sus bebés donde ellas se sientan seguras. En el hospital, perfecto!!! en casa… perfecto también!!!

Las cosas están cambiando, menos mal!!! Tengamos sentido común. Si a mi me dicen que la vida de mi bebé corre peligro, confiaré en el profesional que tengo delante de mí y haré lo que me diga!!!

Pero, por favor, que no me engañen. Que no me digan que no puedo parir, que mi bebé es demasiado grande para salir a través de mi pelvis, que no me diga que no grite, que no me digan la episotomía es siempre necesaria, que no me digan que en un parto hay que poner siempre edemas, rasurar a las mujeres y hacerles tactos continuamente... NO POR FAVOR!!! y que no me digan que no pasa  nada por hacer una cesárea programada, y que no me digan que me “ponga en plan que hay cambio de turno” y tengo que parir antes de que cambie.

Todas estas cosas ocurren. Y si tu, mujer, que esperas un bebé no te informas, puede que te sucedan cosas de estas y pienses que es lo MAS NORMAL porque siempre ha sido así. Y NO LO ES!!!

Y cuando pasen unos días y tengas a tu hijo en brazos, pensando puedes darte cuenta de que “eso” que me hicieron no me gustó, “eso” que me dijeron no me gustó…

Lee, infórmate… Nosotras estamos biológicamente preparadas para tener a nuestro hijos, pero llevan generaciones haciéndonos creer que no!!! Y en este libro, se pueden leer testimonios de mujeres que después de un primer parto traumático, buscaron un segundo parto diferente.

Gracias a lo que me informé, pude elegir para tener a mis hijos un hospital en el que las matronas, los ginecólogos, las enfermeras… sabían lo que yo quería. Puedes leer mi experiencia aquí.

He sido bastante directa, pero es que me da mucha pena ver a mujeres que sufren cada vez que recuerdan su parto. Tener un hijo es una de las experiencias más importantes que tendremos... ¿y porqué parece que siempre son negativas? ¿porqué parece que las mujeres sólo hemos tenido partos malisimos…? y cuando nos cuentan que “fulanita” está feliz con su parto no nos lo podemos ni creer.

Algo tiene que SEGUIR CAMBIANDO.Y somos nosotras las que tenemos que mover este cambio, ayudadas por los profesionales, teniendo claro lo que NO queremos.

Saray Escobar

¿TU HIJO COME DE TODO? Libro:”MI NIÑO NO ME COME” Dr. Carlos González

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En  nuestra casa, mis dos hijos se comportan totalmente diferente ante un plato de comida… uno come más cantidad, otro menos, uno siempre prueba, al otro le cuesta mucho, uno comió verduras muy pronto, el otro no las come… También coinciden en cosas… a ninguno le gusta el puré y a los dos les encanta la fruta a mordiscos.

¿Qué es mejor?

A todas las madres y padres nos preocupa la alimentación de nuestros hijos, unos más otros menos… pero en un momento u otro nos cuestionamos cómo hacer, qué dar, qué es bueno para nuestros hijos…

Los criterios de cada padre son muy personales, incluso también los de los pediatras.

Algunos  padres estamos acostumbrados a que de pequeños nos obligaban a comer, y lo que no queríamos en la comida, quedaba para la cena. Otros siempre merendábamos “Nocilla”, y otros nunca, sólo chorizo.

¿Qué les enseñaremos entonces ahora a nuestros hijos? ¿Lo mismo?, o… ¿es mejor dejar al niño decidir que le apetece dentro de una variedad de posibilidades que sean siempre sanas?

Hemos escuchado cientos de veces… “pues mi hijo come de todo”… “pues el mío es un desastre…”. ¿Qué significa que un niño coma de todo? Puede que coma toda la comida que le ofrecen sus padres, pero si viniese a mi casa y le diésemos los alimentos que solemos comer nosotros, puede que dijésemos… “pues no come de todo”.

¿Cuáles son nuestras expectativas como padres con respecto a las comida de nuestros hijos? ¿Tienen que comer solos con dos años…? ¿Es bueno dejar experimentar a nuestros hijos con la comida desde muy pequeños? Las famosas verduras y frutas… ¿Porque si a un niño no le gusta la pasta no pasa nada, pero sino le gusta la fruta…. ohhhh… dios mío no come fruta!!!!???

El libro “Mi niño no me come”, del Pediatra Carlos González, es de esos libros que son básicos leer y tener cuando tienes un niño.

Carlos González tiene respuesta en este libro para todas aquellas preguntas que tenemos desde que nace nuestro bebé.

Pautas para ayudarles a comer, ayudas a la hora de dar el pecho, el biberón, las primeras papillas…

Es bueno leer, para poder cuestionarnos, que lo que a veces se ve como “normal” porque toda la Vida de ha hecho así,  no siempre es lo mejor para nuestros hijos.

Yo no creo que sea bueno obligar a un niño a comer. No creo que sea bueno premiarle con los postres, no creo que sea bueno comparar con lo que come su hermano, no creo que sea bueno meterle miedo con lo que le va a pasar cuando empiece el cole.

Y hacemos y decimos estas cosas,  porque a veces no conocemos otra manera de hacerlo. Pues HAY QUE LEER E INFORMARSE!!!

El libro que yo tengo, el que aparece en la foto,  es en formato bolsillo, pero hay más ediciones y en muchas bibliotecas lo podéis encontrar.

De verdad, os lo RECOMIENDO muchooooooo… porque ayuda a estar tranquilos.

Y no sólo a padres, también a cuidadores de comedor, profesores, educadores infantiles en guarderías, abuelos…

Aquí puedes leer un post que escribí sobre Lactancia Materna en relación al libro de este mismo autor “Un regalo para toda la Vida”. Y aquí, sobre libros de cocina que he publicado.

FELIZ MIÉRCOLES!!!!

Saray Escobar

Libro: “UN REGALO PARA TODA LA VIDA” y mi experiencia de lactancia sobre él

Cuando me quedé embarazada por primera vez, tuve claro que quería darle el pecho a mi bebé y me las ingenié como ya os conté una vez, para salir de mi total ignorancia en este tema.

No tenía un objetivo de tiempo, no me planteaba si quería darle el pecho un mes, seis, un año o tres. No me había planteado si le daría pecho en la calle, si me daría vergüenza, si podría o no. Simplemente sabía que quería coger a mi bebé al nacer entre mis brazos y amamantarlo.1-IMG_0213

En mi familia no había bebés, yo creo que había visto dar el pecho una vez en toda mi vida. Empecé a leer sobre lactancia y para mi este es el mejor libro que compré, el que más usé y el que más me ayudó.

“Un regalo para toda la vida”, de Carlos González. Pediatra, presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna y autor de varios libros sobre crianza respetuosa.

Para mi,un libro de cabecera que no me abandonó en mi primera experiencia como madre, desde la postura para colocar al bebé, muy importante para que la lactancia materna sea exitosa, curiosidades, aclaraciones que me sirvieron para desmitificar algunos conceptos sobre dar el pecho a un bebé, la vuelta al trabajo, la alimentación complementaria…

Esto un apoyo, no creo que con leer este libro todo esté resuelto.

Nosotros elegimos para que Lucas naciese un Hospital “amigo de los niños” (de esto también me enteré en este libro), y uno de los principales motivos fue este. Necesitaba estar segura que las personas que nos atendiesen a mi hijo y a mi en el primer momento de conocernos, en nuestros primeros días, serían personas que me ayudasen a cumplir lo que yo quería, que no interfiriesen en mi lactancia, que me apoyasen…

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Martín, 12 meses

Así que elegimos el Hospital de Jarrio, en Asturias. La mejor elección que pudimos hacer. Quedamos tan

agradecidos y tan contentos… del trato en todo momento, da igual la hora del día o de la noche. El equipo de matronas y enfermeras de planta mostraron una dedicación única hacia nosotros, tanto en el parto como los días posteriores. Tan contentos quedamos, que dos años después Martín también nació allí. Y todo esto teniendo en cuenta que no es el Hospital que me corresponde por Área, ni es el más cercano, de aquella eran casi dos horas de viaje…

Mi primer hijo nació por cesárea, las horas que estuvo separado de mi mientras me recuperaba, estuvo pegado al pecho de su padre, no le dieron biberón, ni chupete… ni siquiera lo insinuaron cuando en algún momento de desesperación yo no me podía ni sentar por la cicatriz.

Efectivamente en este hospital, promueven la lactancia materna, porque están seguros de que es lo mejor para el bebé, para la madre… pero tampoco obligan a ninguna mujer a que lo haga. Cada persona es libre de decidir lo que quiere en su vida. La pena, como le escuché una vez a Carlos Gonz

ález es que las madres que quieran dar el pecho, no puedan hacerlo. Y yo creo, por mi experiencia, que este es el primer paso, salir del Hospital con la Lactancia Materna bien instaurada, facilita mucho la vuelta a casa y los primeros momentos con tu bebé que no son fáciles.

“Un regalo para toda la vida” es una guía de consulta a la que acudir cuando tienes un problema, un dolor… y no sabes lo que te sucede, cómo solucionarlo, a quien pedir ayuda…

Con Lucas tuve varios problemas de obstrucción de conducto, no es grave pero si doloroso. No tuve que ir a mi médico, pude solucionarlo en casa gracias a este libro.

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Martín, 28 meses

Cuando tiempo después tuve un herpes, me ayudo a poder ir a mi médico y decirle lo que creía que me estaba pasando.

Y aprovecho desde aquí, para reclamar más información para las madres, a quien acudir cuando surge un

problema al dar el pecho, y más información para los médicos que muchas veces las medicinas, las cremas y las soluciones que te dan son incompatibles con poder seguir amamantando a tu bebé.

Espero haberos podido ayudar, realmente este libro es una buena inversión, yo todavía lo consulto y se puede que en un futuro si en algún momento me planteo destetar a Martín lo vuelva a consultar.

Feliz Miércoles a todas!!!

Saray Escobar

Gracias a todas esas personas que han hecho realidad mi sueño:

A las matronas y enfermeras del Hospital de Jarrio por su paciencia conmigo y por su trabajo que no siempre es fácil con nuestras hormonas revolucionadas.

A Vanesa, matrona y amiga, por  resolverme las dudas siempre que te consulté.

A Carlos González por sus maravillosos libros, siempre atento a las necesidades de nuestros hijos.

A mi madre, por cuidarme a mis hijos para que yo pudiese echar mis siestas y recuperar.

A mi padre, por los viajes al Hospital de Jarrio, a cada consulta, en cada embarazo… y después!!!

Y por su puesto… a mis pequeños “comilones” y… mi gran ayuda, mi marido, por las noches de paseo y acunar en brazos, por leerte este libro igual que yo, por tu compromiso, porque hiciste tuyo mi sueño de amamantar, por ayudarme con cada duda, por acompañarme sin juzgar aunque a veces no entiendas. Gracias!!!